sábado, 9 de agosto de 2014

Cambio de Luna; Nuevamente 6

Hace un par de días paso el día que espero casi todos los meses, o mejor el día que espero ni siquiera sentir, pero que generalmente el cambio de luna, o la alineación de los planetas o  ese frió helado de la noche me recuerda insistentemente que esta cerca.

Sin embargo, debo agradecer a Dios, a las Hadas, al Ratón de los dientes, al azar, a la suerte, que realmente fue un buen día, de hecho, mejor que cualquier otro seis que ha pasado por mi calendario desde hace ya casi dos años...

En aproximadamente un mes, 27 días quizá... habrán pasado cerca de dos años, dos largos años, donde definitivamente hubo mas lagrimas que sonrisas... donde cada vez que a alguien se le ocurría mencionar ese nombre, ese nombre que me ocasiona rechinar de dientes, dolor... dolor ese dolor que parte el alma, ese dolor rompe huesos... del que procure huir, de algunas; salí victoriosa, de otras solo conseguí respirar profundo, inhalar y exhalar fuertemente hasta llenar mi tórax de oxigeno para que de esta forma me impidiera responder... Suplique a Dios y a mis ángeles que cuidaran de el cada día, aunque quizá por su mente ni siquiera se cruce mi nombre, pero eso es lo de menos ahora.

Este seis, el que acaba de pasar, pude darme cuenta, que no ha dejado de doler, duele, quizá de la misma manera, pero hace llorar menos... 

Y quien es?

El "él" del que hablo es ese hombre con el que tuve una relación o un sujeto con el que me pareció tener una, pero evidentemente el ya no esta mas en mi vida, de la misma manera que antes; desde hace tanto... me ha parecido que cada día ha sido una eternidad... Alguien asegura que todavía creo sentir amor por el, a pesar de que ya no es parte importante de mi vida, por una razón: al parecer es un idiota.

Me lastimo, y quizá lo hizo en varias ocasiones, y probablemente muy dentro de mi corazón sepa que no tenga nada que hacer con él en una relación, quizá ni siquiera tener un amistad con ese sujeto, pero aun así suelo extrañarlo mucho, a pesar de que me cause tanto dolor.

Sin lugar a dudas, me he aferrado a los recuerdos, sin importar el hecho de saber que es tiempo de seguir adelante, es evidente que lo extraño mas de lo que puedo expresar, definitivamente pienso en el todo el tiempo, y es una mala noticia que ya no este cerca y por ello el corazón me duele

Se que lo ultimo que necesito es engancharme con el nuevamente, y ese es el problema realmente de extrañar a alguien con quien se ha tenido una relación o se cree que se tuvo una relación.

Le he escrito, tantas veces como ha habido cambios de luna, durante dos años; es decir para quien se le dan bien las matemáticas bastantes veces, maso menos cuatro veces al mes y debo reconocer que me arrepentí de escribirle, de llamarlo; pero no pude evitarlo. Cada pequeño progreso que había conseguido para hacer más grande la distancia entre nosotros solía desaparecer por completo en un segundo.

Algunas veces quisiera la oportunidad,  que un día, el de la vuelta y admita en voz alta, “tú eres lo que necesito en mi vida.”

Y es allí cuando me pregunto si ese hombre al que extraño tanto, en realidad existe?

Sera que ese hombre al que echo tanto de menos, aquel que deseo abrazar de nuevo, aquel chico por el que siento que mi cuerpo sufre, es real?. Y aunque dudo de lo que escribo, me atrevo a decir; Yo estaba en una relación bastante real, como es posible que ese hombre no exista?

Quizá lo que extraño es la idea de él, no quien él fue y es en realidad.

Es una forma clara de meter en mi cabeza que lo que extraño es la versión del hombre que construí de el. Quizá yo  genere esa versión de él para llenar algo que me hacia falta. Podría ser una especie de necesidad de resolver mis problemas con otros hombres del pasado. Podría ser una obsesión irreal del hombre perfecto. Quizá una obsesión con los hombres que no están disponibles.

Para engañar a mi mente y a mi corazón quiero pensar que tal vez al principio de mi relación de amor, este hombre de alguna manera hizo cosas que yo siempre quise o espere de un hombre y de alguna forma dijo las cosas correctas; Sera que eso fue lo que me confundió en el camino?.

No se si en el pasado alguien me lastimo pero por alguna razón él fue capaz de evitar hacer cosas que otros hombres hicieron en el pasado y que quizá podrían haberme lastimado. Y quizá en cuanto fui testigo de ese buen comportamiento, me aferre a él. Si por error chequeo  la lista; este sujeto puede ser -el chico-. Debí ignorar  todo lo malo y me aferre de la fantasía romántica que él me proporcionó.

Y hoy suspiro, lleno mi tórax de oxigeno y me pregunto si, todas esas características positivas las fui agrupando para crear la imagen de ese hombre, que en realidad no es tan bueno o por lo menos no lo hacen mi hombre ideal. Es esa versión armada de él lo que quizá me duele, lo que me hace sentir mal. Es la versión que en realidad extraño. La versión que me hace preguntarme si volveré a encontrar un hombre como él. No puedo imaginar a otro chico así, con todas esas cualidades únicas.

Se supone entonces que la creación o esa idea con la que creí estar, ese tipo al que extraño no hace que piense mucho en los momentos horribles cuando me acuerdo de él, Y es todo verdad.

Aquello que extraño jamas involucrara lo negativo; por el  contrario todo su recuerdo tiende a lo idílico. Porque sin lugar a dudas se trata de los pequeños momentos que fueron maravillosos a su lado; puedo cerrar mis ojos y regresar a ellos, sentirme increíblemente feliz y en un tronar de dedos sentirme increíblemente triste.

Sin embargo cuando maás debería tener presente las situaciones más difíciles de mi relación, elijo el lado contrario. Ese hombre que logre crear, que quizá no existe en verdad, aparece de repente. Sonríe, me hace sentir especial, es el  único ser humano que me hace sentir invencible. Por alguna extraña razón esa idea que guardo de él regresa con fuerza y me hace retroceder en ese proceso para poder olvidarlo, y arrancar este dolor.

Por alguna loca razón las noches  suelen ser la peor parte, en cierta forma la ansiedad eleva su pico hasta lo mas alto; y ninguna cosa que intente puede tranquilizar mi frustración, o mi ira o ese sentimiento de perdida e inevitablemente estar sola es doloroso aun en compañía de las personas que más dicen quererme. 

Y con lagrimas en mis ojos debo reconocer que cualquier cosa es suficiente, para querer aventar algo contra la pared, mientras por mi mente pasan, preguntas como: ¿Que hace que no pueda dejarlo ir? ¿Por qué se me hace tan difícil seguir adelante? ¿Por qué  sigo extrañándolo? ¿Por qué lo que siento no desaparece?

Algunas veces creo que la única forma para dejar de extrañarlo es obligar a mi mente a reconocer que él realmente nunca estuvo aquí. ¿Pero porque razón haría eso? Si para mi fue tan real.

"Nadie puede evitar el dolor, pero el elegir sufrir es opcional"