miércoles, 25 de mayo de 2016

Pensar...

En algunas lecturas rápidas, he percibido que para curar el alma se debe escribir, que hacerlo es una de las mejores terapias que puedan existir. Sin embargo escribir se lee fácil, pero escribir acerca de que, o como hacerlo, esta tarea algunas veces se puede tornar vacía, un poco tediosa o puede ser difícil, dependiendo quizá del tema.
Aquí inicia mi terapia, la idea es hacer algo que sea bueno para el alma, que sea bueno para el aura, para restablecer ordenes predeterminados o aquellos ordenes donde el universo te a permitido saltar algún planeta.
Se podría decir que  llevo semanas tratando de iniciar, y siempre encuentro excusas para no hacerlo, cada vez que lo intento vienen a mi mente un millón de sensaciones, algunas historias, algunos recuerdos; algunos de estos me hacen sonreír, otros inundan las cuencas de mis ojos; y pues es allí donde todo se detiene, pierdo el hilo o pierdo el rumbo, la linea se distorsiona, la claridad de desvanece y de nuevo hago un aplazamiento de la tarea de escribir.
Inicie escribiendo algunos párrafos cada día, acerca de como se sentía mi alma, cual era la noticia relevante del momento, como había estado el día o como me hacían sentir algunas cosas y en verdad siendo sincera no encontré mucha satisfacción en la tarea, no  sentí que el ejercicio tuviera algún sentido, pues digamos que me encontré en medio de un montón de notas por todo el escritorio de mi pc y siendo honesta no era agradable ver como cada día me sentía de forma diferente, algunas veces partí del hecho que había nacido con la luna y que por eso mi aura reflejaba un estado de animo distinto cada día, sin embargo al principio el ejercicio parecía funcionar. sentía que estaba menos tensa y tenía menos "pendejadas" en la mente, pero algunos días me dolía mas el alma, algunas veces sentía mas el vacío, quien ha sido mi compañero por años, otros días sentía que debía razonar sobre algunos temas que parecen importantes para la sociedad y eso me hacia abandonar la tarea de nuevo.
Pero mientras leía aquello que había escrito, empece fraccionar algunas situaciones, podría ser posible que por el cambio de luna algunos temas parecieran tener mas importancia que otros o algunos temas afectaran mas mi estado de animo que otros. Me sentía enojada y sabia que los sentimientos que guardaba hacia algunas situaciones no eran mas que mi responsabilidad.
Empece a pensar que el  ejercicio de escribir podría ser la forma de sacar de mi aura todo lo malo y describirle con exactitud al mundo como me sentía realmente, como me hacían sentir algunas situaciones, aquellas que particularmente  me era imposible controlar, y de cierta forma empece a pensar en la tarea como tal, quizá podría divertirme, enfadarme o derrumbarme; mientras lo hacia. Pero había llegado el momento de iniciar, y de saber y aclarar con exactitud cuales eran los síntomas para poder describirlos.
Pensar en ello me parecía todo un reto.

"Siempre sera mucho mas sencillo escribir sobre política, deportes, ambiente, infancia; y bueno infinidad de temas que pueden existir en el planeta pero que pasa cuando debemos escribir sobre sensaciones, sentimientos, experiencias o aquello que nos hace sentir felices o sobre lo que nos entristece, allí es cuando rueda la pluma, el pc colapsa, o simplemente la mente se queda en blanco, porque escribir, o expresarlo puede llegar a ser una tarea para pensar". 

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